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Por fin la Balona vuelve a la senda de los triunfos, y ha sido precisamente ante nuestros vecinos de la U.D. Los Barrios, un equipo que hoy ha dado un claro ejemplo de profesionalidad y dignidad. Empezó el partido con dominio blanquinegro. Copi tuvo un mano a mano con Camacho que este último supo detener, y un par de acercamientos de cierto peligro para los de Vílchez, que entraban por las bandas a su antojo desarbolando la defensa gualdiverde. En una de estas internadas, un buen centro de Joseph fue rematado por Copi, que anticipándose a los centrales, alojó en las redes del buen guardameta barreño. La Unión empezó a tomar las manijas del encuentro, y aunque llegaba poco, lo hacía bien. Tuvo hasta tres claras ocasiones de gol en la primera mitad, pero la falta de puntería de los atacantes locales impidió que algún gol subiese al marcador. Copi volvió a fallar una ocasión en solitario, tras encontrarse de nuevo a un Camacho que evitó que la Balona se marchase con aún más ventaja a los vestuarios. Alberto Merino, en un encontronazo con un rival, sufrió una lesión en el hombro, lo que le impidió seguir jugando. Comenzó la segunda mitad con dominio gualdiverde. La Balona era incapaz de generar tan siquiera una jugada de cierto peligro, y los barreños aprovechaban para empujar de lo lindo. Hasta cuatro ocasiones cristalinas llegaron a disponer los locales para establecer el empate, pero unas veces un gran David Zamora y otras la falta de pegada arriba hicieron que el cero no se moviera del casillero balono. Pero en el fútbol, el que perdona la paga, y a la salida de un córner, Joseph recoge un rebote en la frontal del área y con un izquierdazo sublime batió por segunda y definitiva vez a Camacho. Antes, la Unión se había quedado con diez, por expulsión del exbalono Espínola, que desentendiéndose del balón, placó a Biri que se marchaba por velocidad. El árbitro vio codazo, y por lo tanto agresión, del defensa local y le indicó el camino de los vestuarios. La Balona tiró de oficio y supo leer el encuentro, perdiendo todo el tiempo del mundo y ralentizando el ritmo de partido, a diferencia de otras ocasiones donde los blanquinegros han pecado de pardillos. Se llegó al final del partido con victoria de los de Vílchez, que a tenor de lo visto hoy se puede considerar como un resultado demasiado generoso para los nuestros. Siendo sinceros, los locales se hicieron acreedores de al menos un empate, pero esta vez el fútbol ha sido magnánimo con la Balona… ¡¡¡que ya era hora!!!.
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